
El 24 de septiembre de este mes, comenzará a rodar la
Copa Mundial Sub-20 en
Egipto. En un principio, para todos los amantes de este deporte es una grata noticia. Nuevas perlas, buen juego, la Selección nacional... pero lo cierto es que no es oro todo lo que brilla.
Esta es la convocatoria de
Luis Milla para la cita mundialista:
ATLÉTICO DE MADRID SAD: Sergio Asenjo y Domínguez
ARSENAL FC: Fran Mérida
ATHLETIC CLUB: De Marcos
FC BARCELONA: Fontás, Oriol y Bojan
RC CELTA DE VIGO SAD: Aarón Ñíguez y Joselu
RCD ESPANYOL DE BARCELONA SAD: Didac
GETAFE CF SAD: Parejo
REAL MADRID CF: Tomás Mejías
C. ATLÉTICO OSASUNA: Azpilicueta
REAL SOCIEDAD F. SAD: Emilio Nsué
REAL SPORTING GIJÓN SAD: Botía y José Ángel
VALENCIA CF SAD: Jordi Alba
VILLARREAL CF SAD: Diego Mariño y Marcos Gullón
REAL ZARAGOZA SAD: Laguardia y Ander Herrera
Como podemos comprobar, jugadores como
Laguardia,
Ander Herrera,
Botía,
José Ángel,
Azpilicueta,
Aarón Ñíguez,
Asenjo etc. etc. no sólo son jugadores con los que cuentan sus entrenadores para la temporada, sino que son jugadores
IMPRESCINDIBLES en cada uno de sus equipos.
No en vano, si esta jornada nos fijamos en las alineaciones iniciales de los equipos de
Primera y
Segunda División, estos jugadores figuraran en ellas con casi total seguridad.
Esta semana escuché en la radio acerca de un 'desvirtuamiento' de la competición. Estoy totalmente de acuerdo.
La
FIFA, con
Blatter a la cabeza, lleva ya bastantes años confeccionando un pésimo calendario futbolístico, donde los viajes largos y la cantidad abusiva de partidos en un reducido espacio de tiempo son el pan de cada día para los profesionales del '
Deporte Rey'.
Si España llega a la final, los clubes se quedarán sin sus jugadores clave durante más de un mes. Cosa que, pese a todo, deseamos.
Equipos como el
Atlético han intentando por todos los medios retener a sus futbolistas, pero todo esfuerzo ha sido en valde:
Villar no cede.
Visto lo visto, sólo queda desearle suerte a nuestra
Selección Sub-20 y rezar para que los jugadores no se lesionen, así como también para que
Blatter reflexione sobre algunas de sus absurdas decisiones (que ya va siendo hora).