
En sus más de cien años de historia, el fútbol ha vivido hazañas, momentos inolvidables, escenas imborrables de la mente de las personas, pero también injusticias, catástrofes y tragedias. Muchos de los factores que abarca el fútbol son impredecibles, en cierta manera incontrolables. Pero otros, como la justicia, la neutralidad y el juego limpio, deben ser cumplidos a rajatabla y se deben poner a disposición de los jueces (árbitros) todos los medios posibles para que realicen su función con el mínimo porcentaje de error.